jueves, 5 de septiembre de 2019

CULTURILLA COUNTRY: ¡ASESINATOS CRUELES!

Entre las primeras baladas Folk de las Islas Británicas (algunas de origen escandinavo, francés...) que se asentaron en los Apalaches sureños, las "Murder Ballads" fueron las más abundantes. Canciones sobre crueles asesinatos, generalmente de mujeres, que incluyen palizas, envenenamientos, ahogamientos, ¡incestos!, etc...Aunque los elementos sobrenaturales de ciertas baladas serían eliminados y "racionalizados" en la figura de un personaje humano, solía haber un mensaje moralista. Y, desde luego, todo bajo la mirada machista y misógina, en numerosas ocasiones, de una sociedad patriarcal.

Baladas Folk como "The Cruel Sister" , "Lucy Wan" (descuartizamiento e incesto entre hermanos...), "The Demon Lover", "Lady Isabel and The Elf-Knight", etc...llegaron al este de EE.UU. con los colonos de las Islas Británicas, y muchas de ellas fueron "americanizadas", versionadas, y con otros títulos, convertidas en Country. Y nacieron otras nuevas, inspiradas en esos fundamentos. Hay muchas a mencionar; por ejemplo, ""Knoxville Girl" (1ª grabación country, por Riley Puckett en 1924), "Pretty Polly"(1ª grab. por John Hammomd, 1925), "Mary Of The Wild Moor" (1ª: Charlie Oaks, 1927), "Banks of The Ohio" (1as: Red Patterson, Henry Whitter y Clarence Green), "Naomi Wise" (1ª: Morgan Denmon, 1926), etc, etc...Algunas basadas en casos reales, como ésta última, sobre la jóven de 19 años Naomi Wise, asesinada en el verano de 1808 en North Carolina por su marido, que escapó tras ser arrestado y no volverían a capturarle hasta 1815...
Todas las "Murder Ballads" pertenecen, obviamente, al "Old-Time", pero algunas han sobrevivido hasta hoy, sobre todo gracias al estilo Bluegrass. Por citar tan sólo un título de muchísimos, ahi está la balada "Open Pit Mine" grabada por The Nashville Bluegrass Band para su excelente album "Waitin´For The Hard Times To Go", en la cual, el protagonista, asesina a su esposa y el amante de ésta; y luego los entierra en un hoyo de una mina...
Los elementos "góticos" de las "murder ballads" encajan en aquellos misteriosos escenarios de los "backwoods" apalaches, con sus extraños habitantes. Existe determinados patrones en la mayoría de este tipo de "love songs"...





Los celos y el instinto de posesión, junto con el incontrolable deseo sexual, junto al rol sumiso y romantizado de la mujer virginal sometida al poder patriarcal. Muchos desenlaces de estas macabras historias concluyen con la chica muerta (así se "salvaguarda", en algunos casos, su virginidad, su "pureza"...acorde con la dominante religión fundamentalista protestante en parte de base calvinista) y el asesino (en la mayoría de relatos, un hombre) juzgado y arrepentido (temeroso de ir al infierno...).
El patrón predominante en cuanto al hilo argumental es el siguiente: Un hombre (conocido, amigo, pretendiente, novio o marido; muchas veces se llama Willie) propone a la chica en cuestión un paseo (a las afueras del pueblo). Entablan una fuerte discusión (generalmente en torno al casamiento) y el tipo, presa de su impulsividad (primitivismo propio de una mente ignorante, poco evolucionada, bastante salvaje), la mata (a veces, incluye violación); ya sea de una pedrada, con un palo, con una navaja, ahogándola en el río....Hay baladas donde, no se conforma con el navajazo, palazo, pedrada, estrangulamiento, paliza y demás, sino que completa el crímen ahogándola en el río y dejando allí su cadáver...Como en "Knoxville Girl", donde el cuerpo llega sobre las aguas hasta las orillas de esta localidad.

Demonios, elfos malvados (utilicé la de "Isabel" para una novela que espero publicar algún día...) o fantasmas vengadores de las viejas baladas Folk que sirvieron de fundamento para las "Murder Ballads" americanas, se conservaron poco, a veces incluso en su estado natural de canción folklórica británica. Esos seres malignos, serían reemplazados por personas de carne y hueso; y, como ya mencioné, algunas baladas narran sucesos reales.
Desde el concepto astrológico y una personal observación, las "Murder Ballads" y sus antecesoras europeas, son claramente "Escorpio"; más concretamente, de la polaridad Tauro-Escorpio, si bien, en su vertiente más oscura. Es obvio: elementos misteriosos, ambiente e historias "góticas" (en entornos rurales: Tauro), venganzas, sexo pasional, morbosidad, sadismo, celos, posesión, sensualidad reprimida, ideal de pureza "espiritual", violencia pasional, ocultamiento, etc...En ese ensayo sobre las raíces del Country que dejé años atrás en "pause" (o "stop"...), las baladas apalaches (en su origen, mayoritariamente "Murder ballads") merecen todo un capítulo; aunque podría aumentarse a todo un libro, con la información que hay disponible.

En estos tiempos actuales donde, gracias a los medios de comunicación, salen a la luz los asesinatos de mujeres, con violaciones, esas "Murder Ballads" pueden resurgir en nuestro inconsciente colectivo, aunque, obviamente, dentro de contextos diferentes. En el ecléctico microcosmos de la country music, y más especialmente en el estilo Bluegrass, todavía se siguen interpretando, y grabando. Y siempre se fueron actualizando, porque, desgraciadamente, nunca han dejado de sucederse este tipo de barbaridades; sobre todo, contra las mujeres. La country music, más allá de su tradicional mensaje moralista, ha sido y es un reflejo de la sociedad; en un principio, centrada en el entorno rural y semi-urbano del Este, sobre todo sureño, de los EE.UU. Uno de esos escenarios más habituales, zonas aisladas de los Apalaches, fue estigmatizado por la tendencia violenta, endogámica, de dura represión fundamentalista religiosa, de su población. Pero, claro, no todo el mundo conectaba con esa parte oscura y semejante tendencia también la podemos detectar en muchas otras áreas rurales de diversos lugares del planeta. Actualmente, la mayoría de emisoras de radio americanas evitan no sólo el country más tradicional, sino lo que se considera "políticamente incorrecto". En consecuencia, las "Murder Ballads" (espec. aquellas más evidentes: contagios de enfermedades venéreas, descuartizamientos, asesinatos salvajes incluso con embarazos, incestos, etc...) u otra clase de canciones propias de su tiempo y contexto, sin duda del largo período "Old-Time", como las referencias a plantaciones, "niggers", blackface minstrels, "orgullo confederado", etcétera, son tabú y prohibida su divulgación. A los adalides de la moral, les interesa más limitarse a simples (pese a la calidad indiscutible de muchas) canciones de amor de pareja donde la máxima violencia es una separación o, en ciertos casos, un asesinato sin los elementos "góticos" propios de un entorno rural, y de un contexto social y cultural, que se ha ido perdiendo.

Yo no soy partidario de prohibir nada; allá cada cual cómo interprete el arte, en todas sus manifestaciones. Y hay que ponerse en el lugar del contexto histórico, social y cultural donde se desarrolló. Porque si empezamos prohibiendo textos de libros (por misóginos,machistas, fascistas, etc..que sean), desnudos, obras donde se maltratan animales, etcétera, nos convertimos en unos inquisidores moralistas, aunque lo disfracemos de "feminismo", "ecologismo", "veganismo", etcétera..."de izquierdas". La evolución mental, psicológica, espiritual, del ser humano, no se logra prohibiendo lo negativo de nuestra realidad; sino todo lo contrario: reconociéndola, poniéndola en frente de nuestros ojos, analizándola, descubriendo los motivos más profundos y finalmente, tratando de hacer un mundo mejor empezando por nuestra propia revolución interna apoyada en los más nobles valores.
El ARTE (en todas sus manifestaciones) refleja tanto las realidades más aparentes como las fantasías (o "realidades" más ocultas) y no debe reprimirse. Yo mismo, si bien sintonizo con una espiritualidad, no conecto con ninguna religión, ni creo en dios alguno. Aún asi, no sólo respeto y admito cualquier manifestación artística (música, pintura, arquitectura, etc...) religiosa, sino que muchas las admiro y me encantan. De hecho, si no fuera así, no podría catalogarme de amante incondicional de la Country Music...Y, por lo tanto, acepto las "Murder Ballads", me gustan; me cuentan historias como en una película o en un libro, y además, perfumadas con una hermosa melodía...


ARTÍCULO ESCRITO POR JORDI GUASCH

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